Las micro y pequeñas empresas (Mipyme) representan el grueso del tejido empresarial peruano y sostienen aproximadamente el 63% del empleo total, según la Organización Internacional del Trabajo (2015). Los gobiernos comprometidos con impulsar la actividad laboral y la productividad deben, por tanto, atender los desafíos que estas empresas enfrentan a diario.
El problema del financiamiento
El desafío más urgente es la escasez de financiamiento. El emprendedor que no puede financiar sus proyectos de inversión difícilmente puede hacer crecer un negocio sostenible. Los préstamos bancarios formales suelen estar fuera del alcance de las microempresas por requisitos de garantías, historial crediticio o documentación que estas no pueden cumplir.
Frente a este diagnóstico, varios congresistas presentaron iniciativas legislativas orientadas a "garantizar el pago en 30 días" de las facturas de las Mipyme emitidas a otras empresas y a entidades del Estado. La intención es loable: mejorar el flujo de caja de las pequeñas empresas. Sin embargo, el instrumento propuesto falla en el análisis.
Por qué la propuesta es contraproducente
Acelerar el cobro de facturas de dos o tres meses a treinta días no resuelve el problema de financiamiento: lo desplaza. Si el Estado obliga a las empresas compradoras a pagar en plazos más cortos de los que su propia liquidez permite, el resultado más probable es que esas empresas dejen de comprarle a las Mipyme o exijan descuentos para compensar el costo financiero del adelanto.
En otras palabras, la medida podría desincentivar precisamente las compras que busca proteger, perjudicando a los pequeños proveedores que se pretende ayudar.
Alternativas respaldadas por la evidencia
La OCDE ha identificado y avalado mecanismos probados para resolver el problema de financiamiento de las Mipymes sin generar distorsiones en el mercado:
- Capital semilla no reembolsable para emprendedores en etapa inicial (como el programa Start Up Perú), que reduce la barrera de entrada sin crear deuda
- Incentivos tributarios para empresas e inversores que financian e invierten en innovación de pequeñas empresas
- Mercados de valores especializados para Mipymes, como el Mercado Alternativo de Valores (MAV) peruano, que permite a empresas en crecimiento acceder a financiamiento del mercado de capitales bajo requisitos simplificados
Estos mecanismos tienen una característica en común: generan incentivos correctos sin imponer obligaciones que el mercado no puede absorber.
Buenas intenciones, malos instrumentos
Las políticas bien intencionadas que ignoran los incentivos económicos que generan suelen producir resultados opuestos a los buscados. El legislador peruano tiene a disposición herramientas probadas, respaldadas por evidencia internacional, para mejorar el acceso al financiamiento de las Mipymes. Replicar lo que funciona es siempre preferible a experimentar con mecanismos no probados que podrían perjudicar a quienes buscan proteger.